119misarkia

 

 

-VÍDEOS-




- En Nombre del Terror - Performance I-



 

DESCRIPCIÓN

Cámara: Natalia Ruiz Sanchez.
Letra: 119Misarkía.
Instrumental: Sanez Prods (Sampleo de Neonymus "Ay la tierra").
Narración de la película "Network, un mundo implacable".


SÍNTESIS:

Al inicio aparece el sujeto en cuclillas mientras se escucha una melodía de un misticismo ancestral y un discurso terrible que representa el contraste de la despiadada filosofía del dominó ante el individuo indefenso.

Después aparece el sujeto envuelto en una sábana blanca pronunciando el discurso de la teoría cítrica del siglo XXI.

El cuerpo desnudo representa al hombre y su pureza y la naturaleza pacífica e indefensa frente a la violenta agresión del poder político, económico y religioso. La tela blanca que cubre el cuerpo representa la inocencia que lo envuelve así como la del mensaje que se transmite.

Mientras transcurre el discurso crítico aparecen imágenes en flash que son incómodas y desconcertantes.

En el estribillo se muestra la boca pronunciando "nos quieren someter en nombre del terror" y en flash aparece el símbolo de la sociedad secreta más famosa, los iluminati.

Por último se muestra al sujeto con la cabeza agachada y las manos como si estuviera rezando alguna oración, alternado con otras imágenes simbólicas.

Al final de la reflexión melódica, levanta la cabeza y mira seguro al frente en señal de desafio.




- Yo le meto fuego - Performance II-



 


DESCRIPCIÓN

Cámara: Natalia Ruiz Sánchez
Beat: Cazar Beatz
Máster: Sanez Prods
Edición: 119Misarkía


SÍNTESIS:

El vídeo que contemplamos es una alegoría del ser humano que se encuentra envuelto en una oscuridad total, alumbrado por una débil llama que sostiene entre sus manos con la firmeza del que sabe que tiene combustible suficiente para alumbrar todo el camino de la vida hasta las últimas consecuencias, sabiendo que su destino es desenvolverse entre seres corruptos y desquiciados, que a todos los efectos son sólo los "ya-muertos". Al auténtico ser humano le embarga la rabia de una vida hipotecada a la cultura de la dominación, que ha transformado la cordura natural del hombre en una razón enloquecida que lleva inexorablemente hacia su extinción, con la de un sin fin de formas de vida; esta rabia, se refleja con claridad meridiana en su semblante, porque su alma se desgarra narrando una realidad perturbada por la injusticia y la brutalidad de la guerra del hombre contra el hombre y contra la naturaleza.

El discurso es claro y contundente, lo caracteriza una luminosidad oscurecida que es inevitable en cualquier denuncia elocuente de la delirante y siniestra realidad que es padecida por nuestro planeta. El individuo se muestra insolente y arrogante ante el Leviatán que desencaja su rostro en ráfagas casi subliminales en las que se refleja el grito sordo que atormenta las mentes de los pocos seres humanos que tienen aún esa categoría, y sienten la desgracia planetaria con la impotencia de ver a sus pares despreocupados mientras toda la vida del planeta tierra es ofrecida en holocausto a la Economía de la Dominación.

El verdadero ser humano, sin embargo, está irradiando luz, se sabe inmortal, mientras lo rodea un ambiente enrrarecido y bruno en el que la política y la ley del no-querer-ser, que es lo que domina la vida hoy por hoy, es promovida de una manera entusiasta por una desgracia de seres monstruosos totalmente desnaturalizados que han ensombrecido toda la vida que les rodea. Encarnando a todo el ser humano, el modelo se muestra orgulloso e indignado ante la suerte que se precipita como un rayo sobre la vida y la parte en siete mil millones de pedazos irreconciliables por la demencia total de unos discapacitados que son capaces de observar infinitas ilusiones distintas como la realidad absoluta, mientras la única realidad es que están malogrando la vida de un planeta entero por una mezquindad supina y una perversión enferma.




- Lacrimosa - Performance III-



 


DESCRIPCIÓN
Música: Requiem de Mozart - Lacrimosa.
Edición: 119Misarkía


SÍNTESIS:

Una metafórica silueta borrosa y desdibujada entre la luz y la sombra, se nos presenta envuelta en el lúgubre fragmento de la "lacrimosa", del requiem de Mozart; pronunciando una serie de sentencias o claves a modo de algoritmo para liberar la razón del individuo.

El sufrimiento de la "lacrimosa" y la narración, se explotan como mecanismo que profundiza en el sufrimiento, analizándolo y describiéndolo, de una forma didáctica, para contrarrestar el irracional tormento al que somos sometidos bajo una anestesia indiscriminada, masiva y desproporcionada que nos paraliza mientras torturan toda la vida del planeta tierra.

La intención de la pieza es realizar una desublimación liberadora, emancipadora y salvadora del dolor más terrible al que estamos sometidos por el sistema totalitario del Constructo Cultural, que se ha apoderado del control de la existencia en nuestro horizonte de sucesos.

El límite terrorifico en el que se enmarca el acontecimiento del Holocausto de la Dominación hacia la vida, para someterla y controlarla, reduciéndola para ello a su mínima expresión, determinando a la incapacidad al ser humano para evitar la catástrofe de su extinción definitiva y la de miles y millones de especies de animales y plantas, de ecosistemas enteros, del equilibrio biológico; éste límite es, transgredido por la insolencia de la manifestación orgullosa del desprecio de el altísimo Ser Universal, que lo va a condenar a reducirse a su proporción adecuada o borrarlo definitivamente del plano existencial y espiritual por los siglos de los siglos de unas formas y fondos definitivos.